¿Por qué engordamos? Y no tiene que ver con la comida…

Sin duda la elección de lo que comemos  influye en nuestro bienestar físico y emocional, y si has escuchado que la razón de por qué engordamos tiene mucho que ver con las emociones y entorno, estás en lo cierto…

Aunque lo dudes, la forma en cómo te relacionas con tu familia, pareja, trabajo, vecinos y demás ejercen mucho perder en ti; prueba de ello es lo que estoy aprendiendo como Health Coach Holistic en the Integrative Nutrition School, en donde nos revelan que podemos comer en exceso proteína, carbohidratos y sobre todo muchas cosas dulces porque tenemos una carencia emocional…

¿Y qué crees? Que se debe a la falta no sólo de ser vistos, escuchados o reconocidos, sino a una carencia afectiva física…sí!! La carencia de sexo o tener una vida sexual poco satisfactoria es lo que inconscientemente hace que comamos en exceso dulces, chocolates y cualquier cosa rica en azúcares…

Si comes en lugar de hablar…

Otra señal de esto y de cómo tu ambiente familiar es tóxico es porque si en lugar de platicar y convivir con tu pareja, hermanas, familia o hijos, si lo primero que haces es abrir la despensa y/o el refrigerador en lugar de charlar, es porque no eres plena en la fase creativa sexual de tu vida…

Y ojo, no es para que esto nos traume, sino para desperar y ser conscientes, sobre todo cuando tenemos esa gula u obsesión por lo dulce de que no se debe realmente a un exceso de estrés o ansiedad, sino a esa insatisfacción en la vida personal, laboral o sexual.

Toma el control

Si ahora te preguntas qué puedo hacer, aquí mis sugerencias. Eso sí, recuerda hacer esto todos los días… Nada es magia, todo es disciplina:

  1. Reconoce y sé consciente de esto
  2. Cuando crees que necesitas comer y comer de más, intenta hacer una pausa; haz repeticiones continuas (desde el diafragma) y tomarás poco a poco mejores decisiones…
  3. Si tienes mucha necesidad de comer y comer, opta por pepinos, zanahoria y jícama… disfrútalas; mastica y sé feliz.

Además de esto, empieza a hacer cosas distintas; rompe hábitos nocivos como malos pensamiento, pensar sólo en las calorías, sólo en el trabajo, olvidarte de ti o pensar desde la carencia.

Las cosas son más sencillas de lo que crees; el aprendizaje no es sencillo, pero si lo decides, todos podemos cambiar. Créelo, ejecuta cambios y confía en ti. Síguenos en @nutriquesana y @DeyaCano1

 

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